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Había una vez un señor muy amarrado (avaro) que no le gustaba
gastar el
dinero. Se durmió y soñó que estaba en un bar tomando
un café. El camarero
se le acercó y le dijo:
- Son mil pesos por el café.
Y el amarrado que no le gustaba pagar ni
en sueños se despertó.

- ¿Oiga? ¿Es el hospital de niños?
-Ti, ti.
Un borracho se sube a un bus y le dice a al conductor:
- ¿ Cuánto vale el bus?
- Cincuenta céntimos.
- ¿Cincuenta céntimos? ¡Se lo compro!
 
mmmmmmColombia
mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmArgentina
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