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El proceso de fabricación comienza con la poda o en su caso, tala de árboles y el posterior seccionamiento de estos en troncos
con sierras , hachas y cuñas de hierro también. Después de allanar el
suelo de tierra sobre el que se levanta la carbonera o txondor,
se marca el contorno de la plaza con una cuerda o con una vara
larga sujeta en un extremo, a la que se hace girar para obtener una
circunferencia.
En el centro se construye la chimenea, un agujero llamado
Ixondorzuba. Una vez hecha la meta y tapada con troncos y hojas
secas de haya, musgo y helecho, con la aztalpala se le ponía una
cubierta fina de tierra llamada udikia. Este revestimiento tiene
como misión evitar que penetre el aire y que la madera pueda cocerse en
lugar de quemarse. La leña de la txondorra tenía que ir cociéndose poco a poco, sin que prendiera, solía estar unos doce días encendida.
De vez en cuando, valiéndose de una escalera, se le echaba
betagarri por la boca de la chimenea. Para finalizar, se dejaba dos o tres días hasta que se enfriara. Después se recogía en sacos, en doce días que tardaba la carbonera en hacerse, se sacaban unas treinta cargas; cada carga tiene cuatro sacos. Con cuatro kilos de leña se hacía uno de carbón. En ocasiones, podía haber diez o doce carboneras del mismo pueblo a la vez en el monte.
Extractos de Manuel García Alonso sacados de varios de sus trabajos en torno a este tema nos ilustran al respecto en el entorno cántabro del Alto Campoo: "...todos los elementos descritos
en el caso de los últimos carboneros de Aguayo se emparentan estrechamente con
lo que conocemos del carboneo reciente en el País Vasco y en Navarra. Los mismos
apellidos de algunos de estos aguayeses, que suelen ser los mismos que
encontramos en la documentación del siglo XIX, son de clara procedencia
euskalduna: Osoro y Amenabar. Pero, sin duda, corrobora dicho origen la
presencia en la terminología propia del oficio de una voz euskara. La palabra
con que se designa la propia carbonera -chandorru- se relaciona con los
términos "txondorra" (horno o carbonera) y "txondarzulo" (plazoleta o
suelo donde se hace la misma). En la actualidad, en que ya no se ven los
chandorros de carbón en nuestros montes, la palabra se halla en el habla
local con las formas chandorru y chindorru y con el significado de lumbre
o fogata...". |
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- "...Se hacía en un monte...
se hacía
todo de pie y era toda clase de madera, lo mismo era haya, que era fresnu, que era álamu, que era salcinu, pues... era acebu... Lo
mejor, lo mejor para carbón era el roble, o mejor la encina... pero como la
encina aquí no se ha conocío... Después siguiendo ya l'haya. Aquí
lo que más se usaba era l'haya casi..." |
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- "...Había que dormir allá ... Una
choza baja para entrar arrastrando, pequeña. Tapá con céspedes por
encima... Se hacía... allí tras ponías una horca... dos horcas ... un destaju haciendo como un cabriu... se colocaban otras ... Un cuadro... como
para dormir dos. Después se tapaba todo de céspedes... Esto, que no lloviese
mucho, sí lloviera mucho te puedes hacer la idea que estabas en la calle, sí..
Solía echarse mucha tierra encima y muchas cosas, pero si venía temporal, como
muchas veces nos cogía temporal, ten en cuenta que tenías que estar a la orilla
de la lumbre calentando. La lumbre siempre se hacía adelante y por un lau se entraba... Frío no hacía... humedad toda la que quisieras... Podías
dormir.. se ponían unas ramas en el suelo y después los sacos que tenías allí
para llenar .. y algo que llevabas de casa... La colocabas como pudieras ...
Tenías que estáte allí. Esos cinco días tenias que estar allí..." |
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