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La ruta
jacobea
(Camino de Santiago)
ofrece en todo su recorrido admirables
ejemplos de arquitectura y de arte;
iglesias románicas que parecen obra de
orfebres
(los que hacen
objetos artísticos de oro o plata)
de la piedra, maravillosas
catedrales góticas, esplendorosos
retablos barrocos.
Concretándonos a la zona que hoy hemos
elegido,
Santo Domingo de la Calzada
es el centro de deliciosas excursiones
en que al interés del arte medieval y
renacentista se añade la belleza del
paisaje.
Estamos en
la Castilla del Ebro, tan
diferente de la Castilla proverbial de
la altiplanicie
(meseta extensa y
elevada) del Duero. No pensamos aquí en
los paisajes esteparios que sirven de
fondo al Cantar de Mío Cid, ni en los
"grises alcores
(colinas, collados),
cárdenas
(de color amoratado) roquedas"
de la machadiana
(de Machado, poeta que
describe Soria en muchas de sus obras)
Soria. Pensemos más bien en un gran
poeta del Siglo de Oro: Esteban Manuel
de Villegas, que describió esta tierra
como " la roja y feliz Rioja". Que no es
ahora tan feliz tal vez se lo digan lo
riojanos con quienes se detenga a hablar
en su viaje. La región no ha recibido
el apoyo que necesitaba para
complementar con una suficiente
industria su riqueza agrícola.
Dejaremos a
un lado aquí la Rioja propiamente dicha.
la Rioja Alta que comienza en Haro,
capital del vino, y se extiende por las
provincias de Logroño y de Alava; la
Rioja Baja, en la que, a medida que se
desciende por el curso del río, va
sustituyendo la vid por la huerta.
El gran
interés que encierran las ciudades y
pueblos de las orillas del Ebro, de Haro
a Logroño y a Calahorra, deberá ser
objeto de otros itinerarios. Para
volver a Santo Domingo de la Calzada, el
Parador Nacional se encuentra en el
antiguo hospital del santo, cuya
construcción inició
Santo Domingo en el
siglo XI para acoger a los peregrinos
de la ruta jacobea.
Hombre de ideas y
gran trabajador, este santo construyó
calzadas, puentes, iglesias, hospitales
para el entonces intenso tráfico que
desde Roncesvalles confluía en
Compostela. Su dedicación a las
obras públicas le ha valido ser el
Patrón de los
ingenieros
y a él se debe la fundación de la ciudad
que lleva su nombre. |
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